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Masajes prohibidos para embarazadas: lo que debes evitar

Los masajes prohibidos para embarazadas existen, y no es un mito. Hay técnicas, zonas y momentos del embarazo en los que un masaje mal aplicado puede generar molestias reales o incluso complicaciones. No todos los masajes son seguros. Pero tampoco significa que debas evitarlos todos.

Mujer embarazada en tercer trimestre recibiendo masaje prenatal terapéutico en posición lateral, con cojines de soporte y luz cálida, en un espacio profesional de bienestar en Medellín, mostrando una técnica segura y adecuada para evitar masajes prohibidos para embarazadas.

Ahora mismo tu cuerpo está cambiando rápido. El peso se redistribuye, las articulaciones se vuelven más laxas por efecto de la relaxina, y la circulación se vuelve más lenta en piernas. Eso explica el dolor lumbar, la sensación de pesadez y el cansancio que no se quita ni durmiendo.

Aquí es donde muchas mujeres dudan. Quieren alivio, pero también seguridad.


¿Son malos los masajes en el embarazo?

No. Pero tampoco son todos iguales.

Un masaje bien hecho durante el embarazo no solo es seguro, sino que tiene evidencia clínica a favor. Estudios publicados en el Journal of Psychosomatic Obstetrics & Gynecology muestran reducción en dolor lumbar, ansiedad y mejor calidad del sueño en mujeres embarazadas que reciben masaje terapéutico adaptado.

Ahora, lo que sí genera problemas es el desconocimiento. Hemos visto pacientes llegar con más dolor después de un “masaje relajante” tradicional. El error casi siempre es el mismo: técnicas que no están pensadas para un cuerpo gestante.

Por eso la pregunta correcta no es si puedes o no recibir masajes. Es qué tipo de masaje y con quién.


Contraindicaciones de masajes en embarazadas: lo que debes evitar

Hay puntos claros. Y aquí no hay grises.

Los masajes embarazadas contraindicaciones incluyen técnicas, zonas específicas y condiciones médicas que requieren precaución estricta o incluso evitar completamente el masaje.

1. Presión profunda en piernas (especialmente pantorrillas)

Esto es serio.

Durante el embarazo aumenta el riesgo de trombosis venosa profunda. No es frecuente, pero existe. Aplicar presión fuerte en pantorrillas puede movilizar un coágulo si está presente.

Por eso evitamos maniobras profundas en esa zona. En su lugar usamos drenaje suave, con dirección específica para estimular el retorno venoso sin riesgo.

Lo vemos seguido. Piernas inflamadas. Sensación de hormigueo. No necesitas fuerza ahí. Necesitas técnica.

2. Masajes en puntos reflejos no controlados

Algunos puntos de presión en tobillos y manos están asociados, en teorías de reflexología, con estimulación uterina.

No significa que tocar el tobillo provoque parto. Eso es una exageración. Pero aplicar presión sostenida en ciertos puntos sin criterio sí puede generar incomodidad o contracciones leves en mujeres sensibles.

En un masaje prenatal profesional, esos puntos se trabajan con suavidad o se evitan según la semana de gestación.

No improvisamos.

3. Posición boca arriba después del segundo trimestre

Esto pasa mucho.

A partir de la semana 20, el útero puede comprimir la vena cava inferior cuando estás completamente boca arriba. Eso reduce el retorno sanguíneo y puede generar mareo, náuseas o sensación de falta de aire.

Nosotras siempre trabajamos en posición lateral. Con cojines. Ajustando la postura hasta que el cuerpo realmente descansa.

La diferencia se siente de inmediato.

4. Técnicas agresivas en zona lumbar y sacro

El dolor lumbar en embarazo es biomecánico. Cambia la curvatura de la columna, aumenta la lordosis y los músculos trabajan de más para compensar.

Meter presión fuerte ahí no ayuda. Irrita.

Lo que funciona es liberar tensión de forma progresiva, trabajar glúteos profundos, fascia y musculatura paravertebral con control. Sin dolor.


Precauciones reales antes de recibir un masaje prenatal

No es solo acostarse y relajarse.

Antes de cada sesión evaluamos. Siempre.

Hay condiciones donde ajustamos el tratamiento o lo posponemos:

  • Embarazos de alto riesgo
  • Hipertensión no controlada
  • Preeclampsia
  • Sangrados recientes
  • Dolor abdominal sin diagnóstico

Esto no es alarmismo. Es criterio clínico básico.

También preguntamos por semanas de gestación, síntomas actuales y nivel de incomodidad. Cada cuerpo responde distinto. Cada embarazo también.


Entonces, ¿qué tipo de masaje sí es seguro?

El masaje prenatal terapéutico.

Está diseñado para esto. No es una adaptación de un masaje común. Cambia todo: la presión, la postura, la intención.

Trabajamos con:

  • Movimientos lentos que favorecen la circulación
  • Liberación de tensión en espalda baja y cadera
  • Estimulación suave del sistema linfático
  • Relajación del sistema nervioso (esto mejora el sueño)

Y pasa algo interesante. Muchas pacientes llegan por dolor físico. Se van hablando de cómo lograron descansar mejor esa noche. El cuerpo no separa lo físico de lo emocional.


Lo que vemos en consulta (y casi nadie te dice)

Hay un patrón claro.

Mujeres que aguantan dolor semanas pensando que es “normal”. Sí, es frecuente. Pero no tienes que vivirlo así.

También vemos miedo. A tocar el cuerpo. A moverse. A recibir ayuda.

Cuando entienden qué es seguro y qué no, cambia todo. Se relajan. Literal.

Y el cuerpo responde mejor cuando deja de estar en alerta constante.


Conclusión: no evites el masaje, elige bien

Evitar todos los masajes no te protege. Elegir mal sí puede incomodarte.

Los masajes prohibidos para embarazadas existen, pero también existen técnicas seguras que alivian de verdad. La diferencia está en quién lo hace y cómo lo hace.

Si estás en Medellín y tu cuerpo ya te está pidiendo descanso, espalda cargada, piernas pesadas, sueño irregular, en Dulce Demora trabajamos justo con eso. Sin improvisar.


Referencias

  • Field, T. (2010). Pregnancy and labor massage. Expert Review of Obstetrics & Gynecology, 5(2), 177–181.
  • Field, T., Hernandez-Reif, M., Hart, S., Theakston, H., Schanberg, S., & Kuhn, C. (1999). Pregnant women benefit from massage therapy. Journal of Psychosomatic Obstetrics & Gynecology, 20(1), 31–38.
  • American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG). (2020). Physical activity and exercise during pregnancy and the postpartum period.
  • Mayo Clinic. (2022). Prenatal massage: What to know.
  • Smith, C. A., Levett, K. M., Collins, C. T., & Jones, L. (2018). Massage, reflexology and other manual methods for pain management in labour. Cochrane Database of Systematic Reviews.

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